Año nuevo, nuevo rumbo

Después de varias semanas sin escribir una entrada con algo más de dos frases, vuelvo a publicar aquí. Sé que ha pasado ya un tiempo y que en este tiempo la web ha tenido un parón en todas las secciones y desde entonces no ha habido ningún tipo de publicación. Por razones de espacio/tiempo decidí tomar la web con distancia, en ese distanciamiento han ido cambiando muchas cosas. Yo, como ser humano, he ido evolucionando y a través de esa evolución algunos hábitos se han cambiado. Esto ha influido mucho en otro cambio más significativo, en mi relación y mi forma de ser por las redes sociales y como era de esperar todo eso ha influido de alguna forma en mi actitud y comportamiento con mi blog (o página web).

Mi regreso tanto a la web como al blog no tiene nada que ver con lo que anteriormente hacía en él. Los últimos años en los que he blogueado y he escrito por aquí, con bastante más asiduidad, lo que más publicaba eran textos personales (reflexiones sobre todo), cuentos o relatos intensos y con una carga emocional y psicológica bastante fuerte, por describirlo de alguna manera, casi siempre he publicado textos densos y reflexivos. No voy a mentir, llevo muchísimo tiempo sin escribir relatos o fragmentos cortos, y no llevo intención de recuperar ese hábito por aquí. Tengo sentimientos encontrados con volver a escribir relatos y fragmentos y no quiero que eso afecte a mi propia web.

Creo que esta evolución, este cambio, ha surgido por haberme puesto a trabajar más en mi misma y enfocar una parte de mi vida al mundo espiritual y budista. También es cierto que algunas relaciones intrapersonales han hecho o han influido de alguna manera en mi actitud y comportamiento no solo a nivel general, sino que también ha pasado con mi propia web. Algunas de esas relaciones me han enseñado que no estoy en el mismo lugar en el que ellos se encuentran, cada persona transita un camino determinado y vive el momento presente que le ha tocado vivir. Pero el hecho de que varios caminos confluyan en uno mismo, se reúnan, por decirlo de alguna manera, en un mismo punto, hace que haya un cambio de energías, de vibraciones. Esto afecta. Pero no lo digo que afecte de forma negativa, afecta a la existencia de cada uno de tal manera que reflexionamos y nos cuestionamos todo.

Y eso está bien, es un claro indicio de la evolución que vivimos a medida que pasa el tiempo. No somos como los demás, somos personas únicas y cada uno está en este mundo con un propósito, por un motivo en concreto, y el observar que algunas personas se encuentran en otra dimensión, en un espacio/tiempo diferente hace que nos observemos con neutralidad, la ventana de la objetividad se abre de par en par y nos salimos un poco del lugar que ocupamos diariamente para vernos a través de esa ventana. Y en ese proceso de análisis personal, despierta nuestra conciencia. Es una cadena de pensamientos cognoscitivos que surgen en nuestro cerebro, en esos pensamientos se despierta el reconocimiento de lo que realmente estamos viviendo, en quiénes somos en ese preciso instante y en lo que hacemos.

¿Qué ocurre realmente para que yo esté haciendo esta reflexión? ¿Qué se esconde tras mis palabras en esta ocasión?

Pues que hay momentos para todo. Mi momento para escribir relatos, fragmentos literarios (o como lo queráis llamar) ha terminado. Emequia en un principio se enfocaba en eso, en una serie de hábitos creativos que a lo largo del tiempo han funcionado bien, ha tenido buena recepción y muchos de esos textos han llegado a muchas personas. Sé que algunos de esos textos, de alguna manera, han marcado a las personas que me han leído y que me siguen leyendo, incluso he tenido muchas críticas por lo que escribo, por lo que ya está escrito, por la forma en que lo hago y por la manera que tengo de expresarme. Ojo he recibido todo tipo de críticas tanto constructivas como destructivas y sé que no tengo por qué gustarle a todo el mundo, eso es algo que ya sé de antemano. Pero la intencionalidad de esta entrada es diferente a otras que en su día escribí y expresé. Lo que hacía en mi veinte y posteriormente en mis treinta ya no me llena, ya no funciona de la misma manera. Me vienen pensamientos y algún que otro sentimiento que necesita que lo esboce con palabras, pero no en modo de relato o de fragmento. Ya no tengo esa necesidad como años atrás tenía, de escribir de forma ansiosa y posteriormente publicarlo.

Ahora prefiero mantener algunos pensamientos a buen recaudo, que se queden escritos pero en un papel físico o en una página digital en mi móvil. Es por eso que quería contar a aquellos que me leéis todo esto. Y eso mismo ha sucedido también con las reflexiones y me he cortado en escribir más en el blog de Emequia. Durante los dos últimos años he visto que personas que me conocen y que leen mis palabras, han llegado a malinterpretar no sólo lo que he escrito en mis introspecciones también he recibido alguna que otra crítica por eso mismo, de que esa no es la manera más adecuada de hacerlo y que no es nada profesional. Y llevo desde el mes de septiembre sin tocar el blog precisamente por eso último que me dijeron. Y en estos meses me he dado cuenta de que la profesionalidad se consigue con la práctica además de con el ensayo-error.

Pero aun así las cuestiones que me he estado haciendo han sido las siguientes en estos últimos meses: ¿Este espacio es realmente mío, no? ¿Soy yo quién escribe aquí? ¿No soy la que se expone y cuenta experiencias, vivencias, pensamientos y alguna que otra idea o proyecto creativo? ¿Y para qué quiero tener mi propia web y por ende tener un blog alojado en ella?

Todas estas preguntas han ido viniendo de tanto en tanto y después de terminar el 2021 necesitaba madurar la idea y pasar a la acción de forma definitiva. Así que respondiendo de manera asertiva y breve a todas esas preguntas; sí, este espacio es mío. Es una página que creé para exponer en ella todo lo que medito, pienso, creo y hago. En ella quiero escribir mi propio diario personal. Un diario introspectivo, reflexivo, con artículos en los que pueda contar mis experiencias y vivencias y quiero compartir todos los conocimientos que tengo en la medida en la que pueda.

La intención, el propósito de la web de Emequia, no es otro que el de compartir todo esto que os cuento para que mi propia experiencia personal y los artículos que escriba a partir de hoy puedan ayudarle a alguien. La relevancia de todo este proyecto es que pueda serle útil a alguien que se sienta perdido o sencillamente necesite conectar consigo mismo a través de las experiencias que otros viven y comparten de forma altruista y gratuita.

Con esto último que os cuento, ya resumo lo que voy a hacer a partir de ahora. Emequia no es que vaya a sufrir más cambios. Emequia es el lugar en el que el arte, la escritura, la fotografía y la espiritualidad se reúne, es lo que siempre ha sido, y evolucionará con el paso del tiempo.

Ese es el rumbo real que llevo queriendo tomar aquí. Y necesitaba asegurarme y concienciarme de ello antes de dar el siguiente paso. Así que ya os cuento, para terminar la entrada de hoy, las secciones que conforman el blog; por un lado, voy a escribir artículos de arte terapia, serán artículos breves en los que hablaré cómo la práctica de un hábito creativo nos ayuda a conectar con nosotros mismos y con ello a estar en paz, además de trabajar la autoestima y la seguridad. Por otro lado, seguiré escribiendo reflexiones, pero estarán más enfocadas en ámbito espiritual, en ellas hablaré de muchas cosas que últimamente pasan por mi cabeza. Por otro lado, quiero retomar el hábito (más bien mantener en el tiempo lo que ya hacía desde el mes de agosto) de crear artículos que estén más enfocados en la conexión del ser con la naturaleza y por ende como cambia nuestra alimentación. Esto es lo que le daría forma a la sección de vida eco. Y para finalizar quiero traer algo que lleva interesándome desde hace mucho tiempo; el minimalismo y la productividad. Sí, ambas cosas van de la mano y eso es algo que quiero que se refleje en el blog. Hace unos meses di el paso y me adentré en el mundo del minimalismo. Y poco a poco contaré todo el proceso y lo que eso ha supuesto en mi vida profesional, personal y social.

Dicho esto, iré programando y creando contenido para el blog con más frecuencia para que así al menos este 2022 la web esté más acorde a lo que realmente estoy haciendo.

Que tengáis un buen comienzo de semana.

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