2 ~ Experiencia con jardín-huerto

Hojas de cilantro

¡Al fin!

Al fin puedo sentarme para publicar esta entrada. Siete meses más tarde puedo publicar este artículo que he estado preparando, fotografiando, documentando y creando. Hoy os cuento mi experiencia con huerto urbano y con jardín de flores. Tenía muchísimas ganas de traer toda la historia al blog y sí, han sido siete meses de mucho trabajo, tanto físico como creativo, ya que yo misma hice las tres jardineras en las que he montado el pequeño jardín-huerto. A principio de año, le pedí un pequeño favor a mi pareja, que me trajera los palets que no usen en su trabajo para así poder darle uso. Gracias a él y a los palets que me trajo creé dos jardineras altas y una baja para poder plantar en ellas. A lo largo de esta entrada iréis viendo presentaciones de diapositivas con esquemas de diseño, horario de sol, esquemas básicos de plantas y fotografías de cada una de ellas.

Pero bueno, os cuento en un pequeño resumen que posteriormente voy a describir; este año decidí embarcarme en este proyecto ecológico, quería probar a tener un pequeño huerto urbano en los 3 m² que tengo de paso, vivo en un bajo que da a un patio pequeño exterior el cual comparto con tres vecinos más. En la zona que hay frente las ventanas del piso he colocado dos jardineras altas y una jardinera baja junto con algunas macetas y jardineras de plástico. Así pues, os presento a mi jardín-huerto Komorebi.

Hojas de capuchinas

Komorebi

“Los rayos de sol que se filtran entre las hojas de los árboles”

Elegí ese nombre japonés con ese significado para mi huerto urbano y que está grabado en la madera de las jardineras. Lo elegí, por una sencillísima razón; el patio que hay frente al piso tiene varios árboles y arbustos y estos filtran los rayos del sol entre sus hojas y son los que le dan luz, tanto a la zona que tenemos de paso como a mi pequeño oasis verde. Quería colocarlo en ese lugar porque está delante de la ventana del salón y así lo puedo ver crecer todos los días. Ya os confieso que mi pequeño jardín-huerto me ha dado muchísimos quebraderos de cabeza, alegrías, alguna que otra frustración, lágrimas de felicidad y algún pequeño cabreo. Pero bueno, voy a ir al grano, ya después me extenderé paso a paso y ahora os voy a ir mostrando todo el trabajo que hay detrás del huerto, a continuación os muestro el esquema que he ido dibujando y que hace no mucho creé para este artículo. Este esquema me lo he estado planteando varias veces y lo he cambiado unas dos o tres veces hasta que al fin me convenció este diseño.

Naturalmente este esquema ha ido cambiando con el paso de los meses. En los primeros meses del año no tenía ese esquema en absoluto, ya que mi intención era usar una de las ventanas para poner la jardinera baja, pero tuve que reorganizarlo todo porque empecé a tener problemas con hongos y bacterias que empezaban a atacar a mis plántulas además de la cantidad de luz que recibía, la cual era ínfima. Fue entonces cuando decidí cambiar la jardinera baja y sacarla al patio. Primero estuvo en un lugar de paso, la luz que le daba era tan sólo de 1 hora y era insuficiente para las plantas que coloqué de primeras; tomateras, albahaca, caléndulas y crisantemos. La idea de sacar la jardinera baja afuera era para observar que tal iban evolucionando las plantas y basándome en como fueran evolucionando lo dejaba o lo cambiaba de lugar. Y como podéis ver en el esquema de arriba la jardinera baja la acabé colocando justo al lado de la columna hasta la pared, la puse a lo ancho y jugué con la luz que recibe para poner otras plantas. Las tomateras, como eran de esperar, no prosperaron, al ser solanáceas la poca luz que recibía no le sentaba nada bien, al principio me moleste con ese fallo, pero luego me di cuenta de que estaba aprendiendo a manejar y planificar un pequeño huerto urbano, y empecé a tomármelo con un poco de más calma.

Pero vamos, que no os voy a mentir, he pasado por diversos estados anímicos con la evolución del jardín-huerto, pero es normal, eso está bien sentirlo porque forma parte del aprendizaje y hay que aceptarlo de forma natural. Esto es algo que necesitamos aprender por ensayo y error. Y equivocarse hace que aprendamos no sólo a manejar y preparar un huerto de policultivo, aprendemos a conocernos un poco más y con ello trabajar la paciencia y la perseverancia en muchos aspectos de la vida.

Clavel chino

Con el paso de los meses fui probando a plantar diferentes plantas, en primavera empecé a germinar más flores que verduras y hortalizas, tenía muchas ganas de tener flores durante el verano, y sí, hoy a 18 de agosto ya he podido disfrutar de muchas flores (que germiné y planté y otras que compré y las trasplanté), que también son comestibles, si me seguís por Instagram podréis observarlo en mis historias destacadas. Muchas de ellas las he dejado para decorar el piso, ya que como no ha salido una cosecha muy grande de flores, prefería disfrutarlas en varios jarrones que me compré y así minimizar su uso. Todo hay que decirlo, tengo más éxito plantando y cosechando flores que verduras y hortalizas, y estoy contenta con ello, para mí es todo un logro y es algo que me hace muy feliz y como no tengo prisa por cultivar y cosechar verduras y hortalizas, pues ese hecho, en estos momentos, me genera mucha felicidad y paz mental. Pues me he dado cuenta de que hay un momento para todo y este año era mi momento para cultivar y cosechar aromáticas, brotes, germinados, microverduras y flores comestibles.

No me importa ir más lenta con el huerto urbano, prefiero tomarlo con mucha más tranquilidad, siempre es mejor ir poco a poco y adaptarse por el entorno, al vivir en un bajo con no mucha luz, tengo que adaptarme a ello y cultivar las cosas que van bien con la cantidad de sol que recibo en casa y en el patio. Resumiendo, en este esquema os muestro el cambio que ha dado mi jardín-huerto en los últimos cuatro meses.

Como se puede ver en la primera imagen, que corresponde a los meses de mayo-junio tuve muchísimas plantas puestas en las jardineras altas, pero me he ido dando cuenta de que tengo un problema de hongos y tuve que quitar algunas de esas plantas, se puede ver en el esquema de arriba, en él podéis ver la diferencia que hay entre los meses de mayo-junio (primera imagen) con el mes de agosto (segunda imagen). La diferencia que se ve en ambas es que hay menos plantas y las que tengo las voy dejando que sigan su curso. Después os explicaré el porqué de esta decisión.

De momento, quiero explicar el problema hongos-bichos que he tenido, y sigo teniendo. Muchas de las plantas afectadas las estoy tratando con productos naturales y ecológicos para eliminar los dichosos hongos y los bichitos que tienen mis plantas, muchos de esos productos son alimenticios, como los posos del café, las cáscaras de huevo, restos de limón y de naranja, palos de canela, ajos crudos, restos de jengibre, infusión de cola de caballo y posos de té, son efectivos, ojo, pero hay que ser constante y tener muchísima paciencia con ellos, ya que necesitan su tiempo.

También he ido probando a añadir otros productos, estos son más de limpieza como el vinagre, bicarbonato, agua oxigenada y jabón potásico. El jabón potásico me funciona a las mil maravillas para quitarle el pulgón a las plantas y devolverles la vitalidad. Lo tengo que decir, por si alguien se anima a montarse su propio huerto urbano, pero es, bajo mi criterio, uno de los mejores productos que he usado hasta ahora para eliminar bichos. Para los hongos tuve que hacerme con azufre en polvo, sobre todo lo compré para las tomateras y así quitarle el hongo que le salen, ahora que vuelvo a tenerlas y reciben la luz que realmente necesitan (tuve que moverlas a 5/6 metros de distancia) van creciendo bien, a ver que sucede más adelante. Con el azufre en polvo me va bien, pero tengo que seguir observando a mis plantas y cuidarlas para que no le ataquen más bichos y hongos.

En alguna de las fotos anteriores podéis observar como algunas plantas, incluso flores, tienen esas dichosas manchitas blancas. Los hongos atacan tanto a las raíces, como a los tallos nuevos, hojas y flores y pueden llegar a matar la planta. Pero bueno, esto forma parte del aprendizaje, la naturaleza sigue su curso, eso incluye también a los bichos buenos y a los bichos malos, a estos últimos se les pueden combatir con productos naturales. Junto con los hongos en estos momentos tengo también una horda de babosas que se ponen hasta las cejas con mis pequeñas plántulas. El caso es que se pusieron tan finas con mis queridas petunias que me las dejaron secas, empecé a probar con la cáscara de huevo sin moler poniéndola alrededor de la planta y voilà, las babosas ya no entran en esa zona, pero este año me quedé sin petunias, cosas que pasan. Pero lo mejor de todo es que gracias a un canal de YouTube que sigo, vi en uno de sus videos otra cosa para poder combatir a las babosas; la cinta de cobre. Esta cinta se puede colocar alrededor de las macetas, o de las jardineras, y hace que las babosas se vayan a otro sitio y no se metan a devorar lo que tienes plantado, así que para el próximo trimestre que viene probaré a editar mis jardineras y les pondré alrededor cinta de cobre para decorarlas y evitar pequeñas tribus de babosillas. Este truco lo he conocido a través de una chica vietnamita que sigo en YouTube, ella se llama Thuy Dao y su canal de YouTube se titula Her 86m2. Su canal es inspiración pura, te empapa de calma y de paz y la belleza de sus vídeos es capaz de dejarte en un estado de relajación infinita. Fue gracias a su canal que me aventuré a montar el huerto urbano y entre los vídeos que publica explicando y narrando con imágenes y música aprendes muchísimo sobre huertos urbanos, además del budismo y de salud mental.

De momento, sólo he tenido esos problemillas; hongos, pulgones, moscas y babosas. Aquí os enseño la lista de hierbas aromáticas, flores, tanto decorativas como comestibles, y verduras que han pasado por los productos para combatir los hongos y los bichos que han sufrido.

En estos momentos mis plantas crecen bien y como dije antes, dejo que la naturaleza de cada una siga su curso y si hay alguna que se ha marchitado o que ya ha dado su fruto o su flor la voy quitando de la tierra para que el resto de las plantas sigan con su crecimiento. Y, con el hecho de haber estado preparando todo esto para este artículo, hace días llegué a una conclusión que es más que necesaria; para finales de septiembre, es decir cuando empiece a entrar el otoño habrá una poda de plantas, las quitaré todas y posteriormente dejaré que la tierra se hornee al sol para que todos los patógenos, huevos de insectos y restos de semillas desaparezcan de ella.

Es necesario que la tierra tenga un descanso para así poder limpiarla, renovarla, alimentarla y eliminara todas las impurezas y restos de raíces de las plantas que tengo en estos momentos. Esto significa que en cinco semanas vaciaré las jardineras, las limpiaré de impurezas y le añadiré la tierra para que se cocine al sol y se destruya todo lo que habita en ella. Y mientras dejo que todo eso suceda durante veinte días, después de haber pasado por ese proceso empezaré a preparar mis pequeñas jardineras para las flores, hierbas aromáticas, verduras y hortalizas de temporada.

Así que volveré a traer una segunda parte con el último trimestre del año y el primero del 2022, ya que esto ha sido lo que ha traído la sección de Vida Eco al blog y para mí es mucho más que una experiencia gratificante a pesar de algunas frustraciones o cabreos, mi pequeño jardín-huerto me da mucha paz y alegría cuando veo que las plantas crecen, dan flores preciosas y me regalan su aroma. Esto es algo que quiero mantener el tiempo porque me ayuda a salir de mi mente y me saca de la zona de confort en la que vivo.

Y puede sonar raro, pero el hecho de haberme metido en este proyecto tan personal ha tenido consecuencias tan preciosas que a día de hoy me sacan una sonrisa cuando coincido con algunos de mis vecinos en el patio. Ya que una de mis vecinas se ha inspirado y ha decorado su rincón con más plantas y flores. Ahora tenemos el patio entre las dos más bonito, pues tiene más color y más vida. Y una última anécdota que tengo que añadir para despedir el artículo; el otro día hablando con ella, propuso el tener un huerto urbano en el patio y usar la tierra que hay en él para poner más plantas, hortalizas y verduras.

Por eso quería traer este artículo al blog. Quería compartir con vosotros que la vida vegetal confluye con la nuestra, ya que trae muchas más cosas y más oportunidades para compartir tanto con nosotros mismos como con personas desconocidas que entran en nuestra vida y aportan un poco de luz y conocimiento sobre la vida en general.

Petunias blancas