1 ~ Croquetas de champiñones

Inauguro la sección de Vida Eco del blog, con una nueva receta al blog. Esta receta sirve como entrante o como aperitivos o simplemente para acompañar una ensalada. En esta ocasión voy a compartir con vosotros unas Croquetas de champiñones portobello. Antes de entrar a la receta quiero explicar brevemente un par de datos importantes, la primera es que la bechamel la he hecho con harina semi-integral de trigo, se puede hacer con harina de trigo o se puede probar con otro tipo de harina si sois celíacos.

Y la segunda que también quiero mencionar es que en esta receta he hecho varios cambios en la masa porque quería probar como saldrían añadiéndole una mezcla de leche vegetal más caldo vegetal a la bechamel y la verdad es que salen riquísimas. Tienen una textura muy suave y el sabor que le dan los champiñones portobello es muy muy rico.


Una cosa importante que os quiero comentar y que hay que tener en cuenta; a la hora de hacer estas croquetas hay que estar pendiente de eliminar toda el agua que suelten los champiñones cuando se estén cocinando, ya que eso hará que la masa esté menos compacta y luego cueste más trabajo montar las croquetas (esto quiere decir que saldría más líquida). Así que cuando vayáis a cocinar los champiñones dejarlos sin tapar para que suelten toda el agua posible y no os estropeen la masa de vuestras croquetas.

CROQUETAS DE CHAMPIÑONES PORTOBELLO Y CEBOLLA
PREPARACIÓN COCCIÓN RACIONES DIFICULTAD
50 minutos 15-20 minutos 6-8 personas media
INGREDIENTES PREPARACIÓN
PARA LA MASA
800 gr de champiñones portobello.
3 cebollas.
2 tazas de leche de soja
4 tazas de caldo vegetal
2 tazas de harina semi-integral de trigo
50 gr margarina vegetal
Nuez moscada
Pimienta molida negra/blanca
Sal
Aceite
 
PARA EL REBOZADO
 
OPCIÓN VEGANA

Harina de garbanzo
Agua
Harina integral de trigo
Pan rallado

 
OPCIÓN VEGETARIANA

Huevo batido
Harina integral de trigo
Pan rallado

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Se limpia y se parte en trozos finos la cebolla y se pocha en una sartén con un poco de aceite. Mientras se va haciendo se pican en trozos pequeños los champiñones y cuando hayan pasado unos 5-7 minutos se incorporan con la cebolla, se salpimentan, se mezclan bien y se dejan cocinar hasta que hayan perdido todo el agua.
 
LA MASA

En una olla a fuego bajo se cocina las dos tazas de harina durante unos 5-7 minutos hasta que consiga un color amarillento y se aparta en un cuenco la harina. Se pone de nuevo la olla limpia de harina en el fuego, se le añade la margarina vegetal y cuando se haya derretido se va añadiendo poco a poco la harina y se remueve constantemente con unas varillas para que no se queme.

Previamente, se echan cuatro tazas de agua en una olla y se le añade una pastilla de caldo vegetal para después añadírselo a la masa (o si tuvierais caldo vegetal ya hecho también se le puede añadir). Mientras se va moviendo la harina con la margarina con las varillas se le añade la leche vegetal más el caldo de verduras, es importante no dejar de mover la masa para que así no se hagan grumos.

Se mezcla bien durante unos minutos – unos 10 aproximadamente- y para finalizar se le añade un poco de sal y la nuez moscada picada y se cocina unos minutos más. Posteriormente se le añade los champiñones y la cebolla ya cocinados y se sigue mezclando unos 5-10 minutos más. Cuando la masa se empiece a despegar de la olla es el momento de retirarla del fuego.

Con la masa ya hecha se pasa a una bandeja plana pintada con un poco de aceite y se deja enfríar a temperatura ambiente. Con la masa ya fría se envuelve en papel transparente y se reserva en la nevera durante 8/12 horas.
A la hora de rebozarlas el procedimiento es el siguiente:

Para la versión vegana se mezcla la harina de garbanzo con agua y se bate bien hasta que tenga la consistencia de un yogur líquido. Se pasan primero las croquetas por la harina de garbanzo, empapándolas bien, seguidamente se pasan por un poco de harina y después se pasan por el pan rallado, repetimos el procedimiento (esto ya es opcional) y se fríen en aceite bien caliente.
 
Para la versión vegetariana se baten un par de huevos. Se pasan primero las croquetas por el huevo batido, empapándolas bien, seguidamente se pasan por un poco de harina y después se pasan por el pan rallado, repetimos el procedimiento (esto ya es opcional) y se fríen en aceite bien caliente.
 
NOTA 1: Para congelar las croquetas es importante hacer el procedimiento del rebozado sin la harina de garbando y sin el huevo. Ya cuando se vayan a cocinar antes hay que pasarlas por ese proceso de rebozado para que no se deshagan.
 
NOTA 2: En vez de freír las croquetas se pueden hornear a 180/200º durante unos 10-12 minutos controlando que no se quemen.

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