RESPETO 
Del lat. respectus ‘atención, consideración’.
m. Veneración, acatamiento que se hace a alguien.
m. Miramiento, consideración, deferencia.
m. pl. Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía.
RESPETO HUMANO
m. Miramiento excesivo hacia la opinión ajena,
antepuesto a los dictados de la moral estricta.

 

Especismo
Del ingl. speciesism.
m. Discriminación de los animales por
considerarlos especies inferiores.
m. Creencia según la cual el ser humano
es superior al resto de los animales, y
por ello puede utilizarlos en beneficio propio.

Determinismo
Del lat. determināre.
tr. Ser causa de que algo ocurra o de que alguien
se comporte de un modo determinado.
m. Teoría que supone que el desarrollo de los
fenómenos naturales está necesariamente
determinado por las condiciones iniciales.
m. Fil. Doctrina según la cual todos los acon-
tecimientos, y en particular las acciones huma-
nas, están unidos y determinados por la cadena
de acontecimientos anteriores.

Detractor/Detraer
Del lat. detractor, -ōris.
adj. Adversario, que se opone a una opinión descalificándola.
adj. Maldiciente, que desacredita o difama.
Del lat. detrahĕre.
tr. Restar o sustraer algo.
tr. p. us. Infamar, denigrar a alguien.

Incongruencia
Del lat. incongruentia.
f. Falta de congruencia.
f. Dicho o hecho faltos de
sentido o de lógica.
f. Der. Vicio o defecto de las
sentencias por falta de congruencia.

Ignorancia
Del lat. ignorantia.
f. Cualidad de ignorante.
f. Falta de conocimiento.
    ignorancia del derecho
f. Der. Desconocimiento de la ley, el cual a nadie excusa,
porque rige la necesaria presunción o ficción de que,
promulgada aquella, han de saberla todos.

    ignorancia invencible
f. ignorancia que tiene alguien de algo,
por no alcanzar motivo o razón para desconfiar de ello.

    ignorancia supina
f. ignorancia que procede de negligencia en aprender
o inquirir lo que puede y debe saberse.

¿Alguna vez habéis tenido la sensación de explotar y alzar los puños
por las incoherencias y las incongruencias que ciertas personas
pueden pensar, decir y escribir pero sin embargo os habéis quedado
callados años tras años? Y al final cuando habéis decidido dar el paso
para hablar y expresar, ¿os han llamado agresivos por la forma en la
que se han dicho las cosas y os han rebatido y debatido que lo que pen-
sáis y decís no es la verdad absoluta?

Hace seis meses escribí en el blog esta entrada en la que hablé de mi experiencia como vegetariana. El caso es que no muchas personas de mi familia (hablo de mi familia directa; padres, hermano, tíos, primas y primos) saben que tengo este blog y saben que escribo este tipo de cosas. Y la verdad, no me importaría en absoluto que me leyeran ya que si eso pudiera hacer que abrieran un poco los ojos y pudieran entender porque me he callado durante años la opinión que tengo sobre ciertos temas relacionados con el vegetarianismo y el veganismo, comprenderían porque me he sentido y me sigo sintiendo tan sola e incomprendida.

En la entrada de mi experiencia como vegetariana no solo dije que no pretendía ni aleccionar, ni dar lecciones de moral y eso tampoco pretendo hacerlo en esta entrada como tampoco quiero ser detractora con los que no piensan como yo. En esa entrada también conté lo sola que me he sentido y lo mal que lo he llegado a pasar por las cosas que han dicho y han hecho. Eso no quiere decir que no me joda, me enfade y me moleste por ciertos comentarios que no solo me hierven la sangre sino que además me parecen una falta de conocimiento sobre este tema y una falta de respeto bien gorda hacia la persona que tiene un estilo de vida y una filosofía diferente.

Por esto mismo quiero comentar algo importante y es que en cierto modo la línea de las palabras que escribo hoy puede que haya quien las malinterprete y piense que estoy dando lecciones de moralina o que esté sacando mi lado más prepotente y pedante por lo que voy a escribir a continuación, porque no es la primera vez que me ocurre. Y, ¿sabéis qué? A mí estas cosas me generan un poco de angustia y ansiedad (simplemente me afectan y ya está), pero a pesar de eso entiendo que cada cual pueda sacar sus propias conclusiones de mis palabras ya que puedo llegar a asimilar que no le guste a ciertas personas por lo que creo, pienso, digo y hago (tranquilos, que no estoy sacando las uñas). Lo que me parece de mal gusto, irrespetuoso y una falta de decoro es que me etiqueten como una persona que le gusta tener siempre la razón y la verdad absoluta sobre las cosas, cuando eso no es verdad.

La razón por la que hoy escribo esto es que gracias a Évole por el programa del domingo pasado acerca de lo que hay detrás de la industria cárnica en España se destapo la situación laboral que existe aquí y se expuso el trato que se le dan a los animales dentro de las granjas que existen de las distintas empresas que trabajan los productos cárnicos. Lo que hay que añadir es que Igualdad Animal (la cual lleva ya años en esto) estuvo trabajando con Évole para este programa, para denunciar no solo a la empresa por el maltrato animal sino también por el trato que éstas le dan a los trabajadores que están laburando en esas compañías. Yo reconozco que el programa no lo vi porque no puedo ver este tipo de documentos gráficos, pero he leído varias noticias y he escuchado ya en un par de cadenas la polémica que Évole ha causado por el programa del domingo.

Honestamente aplaudo a Évole, y hasta con las orejas, por lo que ha hecho porque me parece digno de admirar que haya hecho esta denuncia social en su programa y al fin salga a la luz lo que existe dentro de estas compañías.
Pero lo que más me resulta llamativo y me chirríe es que haya (algunas) personas que después de haber visto el programa (sabiendo ya de antemano que todas las empresas de alimentación de origen animal hacen este tipo de atrocidades con los animales) hagan comentarios fuera de lugar o simplemente tachen a los que nos negamos a participar dando dinero a dichas empresas con juicios o generalizaciones que rozan la incongruencia y el poco conocimiento del tema. Sea vegetarianismo o veganismo. Da igual porque ambos se dan de la mano.

Hoy he puesto las definiciones ahí arriba de; especismo, determinismo, detractor, incongruencia e ignorancia, por el simple hecho de añadir un poco de enseñanza y de coherencia en el discurso que cada cual quiera llevar (en el que me incluyo) por la filosofía, moral o ética en la que viva independientemente de la alimentación que lleve. Porque las cosas como son, este tema es jodido por que se puede pasar en cuestión de segundos de un discurso movido por el respeto y la tolerancia al ataque y a la agresividad de etiquetar a las personas por lo que piensen, digan y expresen de una forma ambigua. Y yo reconozco que a la hora de hablar soy agresiva en mis palabras  por que las emociones y los impulsos me ganan, a fin de cuentas soy un animal racional que se mueve por sentimientos. Y puede que suene a excusa, pero eso puede llegar a ocurrir cuando una persona lleva seis años escuchando comentarios fuera de lugar y barbaridades y media por el contexto en el que se mueva. Y el resultado es que al final se embriaga demasiado, se nubla y termina explotando de la peor manera (mis habilidades sociales son penosas, que le vamos a hacer, cada uno tiene sus limitaciones).

Pero eso no quiere decir que me ocurra también a la hora de escribir porque cuando me siento a escribir estas entradas intento hacer un ejercicio de comprensión y de objetividad. Intento enfríar mi cabeza, mis emociones más primarias las paso a un segundo plano y empiezo a escribir de forma coherente y consciente lo que realmente quiero exponer y explicar.

Y, ¿sabéis cual es el problema? Cuando este radica en un dialogo entre dos o más personas. El problema empieza cuando una persona respeta y escucha la opinión de la otra y no solo deba de callarse lo que piensa sino que encima tiene que aceptar que eso es como lo están diciendo; en definitiva lo toman como verdad universal y lo abanderan con orgullo. En mi caso, pues ya no se el vuestro, el tema de la verdad absoluta sobre temas de vegetarianismo y veganismo dialogarlo con ese tipo de personas ya ralla demasiado y cansa. Desgasta mucho estar rodeada de personas que te etiquetan como snob y moralista y te tachen de otros adjetivos más pues según ellos todos los animalistas son iguales. Ya en su día escribí unas preguntas aquí en el blog acerca de esto, están en la entrada que os he enlazado al principio y hoy voy a volverlas a poner aquí porque parece que seguimos con el mismo problema de siempre.

[…] Si yo estoy respetando tu estilo de vida y tu filosofía, ¿por qué tú no puedes respetar la mía?
¿Por qué no haces un pequeño ejercicio mental de comprensión y de tolerancia hacia la persona que tienes delante e intentas asimilar que yo no soy igual que tú y no me gusta lo mismo que a ti?
Y si yo en ningún momento adjetivo a una persona de si es bueno o malo, si es mejor o peor por comer o no comer animales y derivados, entonces, ¿quién eres tú y quién te crees que eres para hacer eso conmigo?
¿Por qué piensas o crees que puedes quedar por encima de los demás por el simple hecho de que no comparten tu misma filosofía y la percepción que tienes sobre este tema?
¿Si yo no hago eso contigo por qué tú si lo haces conmigo?
¿Si yo te dejo vivir en paz y no me meto con lo que comes y dejas de comer, porque tú si te metes y no me dejas en paz a mí y te mofas o te ríes del esfuerzo que hago día tras día?

En esta ocasión habría que añadir algunas más a todas esas, para así hacerles ver a las personas con las que hablamos que hay ciertas cosas que no se pueden hablar si no se conoce mínimamente el tema. Ya que no se trata de entrar en una batalla campal ni en una guerra personal porque cada uno tiene una forma de ver las cosas totalmente diferentes, se trata de hablar de cosas con conocimiento de causa y con datos reales y no hacer juicios y prejuicios. En mi caso la situación se complica y os lo voy a explicar a continuación:

Esta entrada ha nacido por algo que vi ayer en mi Timeline de Facebook. Uno de mis contactos (alguien de mi familia directa) escribió un comentario en el que le daba la bienvenida a los vegetarianos y veganos con super-poderes (los cuales han visto el programa del domingo de Salvados) que se drogan los fines de semana y van vestidos enteros de INDITEX. Y aclame al final que esa es la moral del primer mundo.

No voy a entrar ni me voy a poner a la altura del comentario porque está para agarrarlo con pinzas. No tuve ninguna interacción de ningún tipo ni comenté porque ese comentario ha sido el desencadenante que me ha hecho escribir todo esto. Para empezar el nombre de la entrada de hoy va por ese comentario ya que lo veo incoherente, especista, falto de conocimiento, tiene poca amplitud de miras ya que se está determinando algo que no es real y encima generalice de esa forma. Pues oye, no me parece ni justo ni bien que alguien escriba algo así. Y sobre todo me parece un poco retorcido el mezclar el trato de la empresa de INDITEX con sus trabajadores con el maltrato animal. Yo no sé vosotros pero a mi me parece muy fuerte por que el trasfondo que le saco a ese comentario es ese o puede que sea otro trasfondo y haga referencia al hecho de que vivimos contradiciéndonos con nuestra toma de decisiones y nuestros actos.

Independientemente de cual sea el trasfondo, en el caso de los vegetarianos y veganos que tomamos conciencia y elegimos un camino a recorrer y vivir parece que es motivo de reproche para los que no lo son, ya que me da la ligera impresión de que muchas personas no saben discernir no solo los conceptos si no la forma y la manera que tienen de vivir los demás y eso ya sea razón suficiente para ir criticando la vida ajena. Parece que estemos en una maldita lucha constante para ver quienes de nosotros tiene más razón que el otro y ya así podamos tener motivos para acechar, subjetivizar o atacar lo que sale fuera de nuestra comprensión. Que queréis que os diga, pero una vez más alucino con la capacidad que tienen algunos.

Para terminar con la entrada de hoy, quiero hacer un llamamiento a todos, absolutamente todos, para que nos informemos bien antes de ponernos a hablar entre nosotros y sepamos bien como enfocar el discurso (con lo que sepamos y hayamos aprendido de este tema), ya que aquí la razón no la tiene nadie. ABSOLUTAMENTE NADIE. Somos personas que tenemos que aprender, tenemos que leer y debemos de saber acerca de las cosas que puedan o no interesar para así no hacer daño a nadie, ni tampoco faltarle el respeto a nadie (que eso es lo que más abunda, desgraciadamente) cuando dialoguemos de temas complejos.

A continuación, os voy a dejar bastantes enlaces con marcas de ropa veganas, marcas cruelty free, además de un anexo con varios enlaces de listas de marcas que no testan y experimentan en animales y un par de enlaces que merece la pena echarles un ojo.

***

MARCAS VEGANAS DE ROPA

  1. We don’t kill animals (España)
  2. Shrimps (Inglaterra – 2013)
  3. Matt and Nat (MAT[T]ERIAL and NATURE) (Montreal – 1995)
  4. Beyond skin (España – 2001)
  5. Freedom of animals (N. York – 2012 )
  6. Black score (Inglaterra)
  7. CG & D New York (N. York)
  8. Stella McCartney (Inglaterra)
  9. Leanne Hilgart (Chicago – 2013 )
  10. Free people (Philadelphia – 1970 )

MARCAS QUE SON CRUELTY FREE (Y NO USAN PIELES)

  1. Armani (Desde el 22 de marzo de2016)
  2. Calvin Klein (Desde 1994)
  3. Ralph Lauren (Desde 2006)
  4. Vivienne Westwood (Desde 2007)
  5. Tommy Hilfiger (Desde 2007)
  6. Hugo Boss (Desde 2015)
  7. Adolfo Dominguez

ANEXO DE LISTAS DE MARCAS QUE NO TESTAN NI EXPERIMENTAN

  1. Cocinarvegano
  2. Consumetico
  3. PETALatino
  4. Concienciaeco
  5. PETA (diferentes enlaces a descargar en los que salen que compañías testan y cuales no)
  6. Fundación protectora (con diferentes pdf’s para descargar y ver)

ENLACES RECOMENDADOS:

  1. Forovegetariano
  2. PETALatino