¿Alguna vez habéis pensado en ser una persona tóxica?
¿Habéis pensado que sois tóxicos por estar involucrados o rodeados de personas que si lo son?
O, ¿simplemente habéis pensado que el contexto en el que os movéis es tóxico y vosotros no?

Hoy actualizo el blog con una entrada bastante introspectiva y reflexiva sobre las relaciones tóxicas, pues durante todo este tiempo creo que he estado involucrada con algunas personas con una toxicidad muy fuerte además de peculiar. Y hay que sumar que no dejo de pensar en que cabe la posibilidad de que sea algo tóxica en consecuencia de haber estado tanto tiempo en ese contexto.

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Antes de seguir, ya habréis visto que el nombre del blog es distinto. Sé que escribí una entrada haciendo referencia al nombre que tenía antes, pero con el cambio de año y con ganas de hacer cosas y renovar(me) me ha dado por ponerle uno que le pega mucho más que el anterior. A todo esto, ¡feliz 2018 a todos los que me leéis!

No sé vosotros, pero el nuevo nombre: EMEQUIS me gusta mucho. Lo digo en voz alta y me gusta como suena. Le pedí a una persona que lo dijera en voz alta y sonaba genial. Emequis no significa nada. No tiene ningún significado. Es una palabra inventada, fruto de la fusión de las dos primeras letras de mi anterior seudónimo. Pues lo cogí y me dio por jugar un poco con las letras para ver que salía y cuando di con este lo tuve claro y dije: ¡Este nombre va para renombrar el blog!
En fin, dejando eso a un lado ya os comento que el contenido del blog seguirá siendo el mismo; reflexiones personales, música y recetas vegetarianas y veganas (las cuales prometo ir actualizando una vez en semana y no abandonarlas como hice el mes pasado – ¡mil perdones!-).

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Volviendo a la entrada de hoy. Las preguntas que he escrito al principio y están entrecomilladas no dejo de pensarlas desde hace un par de años. No sé si alguna vez os habéis parado a pensar si sois personas tóxicas o no, pero yo lo llevo pensando desde hace tiempo y en cierto modo me gustaría saber si en realidad lo soy ya que vengo de un contexto no solo tóxico sino que además el cinismo y la hipocresía está a la orden del día y sinceramente eso me ha cuestionado no solo parte de mi identidad es que también ha minado bastante mi autoestima y me ha convertido en un maremágnum.

He ido a la deriva durante muchos años. Me he cuestionado muchas cosas y me he infravalorado en algunos aspectos. En definitiva: me he odiado a mi misma durante mucho, mucho tiempo y no dejo de pensar si soy una persona tóxica o no lo soy. Y eso me entristece. Es desmotivador y desesperanzador, porque no tengo ni puñetera idea de quien soy en algunos momentos de mi vida. O si estoy actuando como debería.

El caso es que uno de mis contextos es bastante tóxico. Por no decir que es veneno puro y duro. En él he vivido más de 30 años sintiéndome una extraña. No sabía quien era, no tenía ni idea de cual era mi identidad y me han ocultado muchísimas cosas relativas a mi vida íntima y personal. Resumiendo mucho para no extenderme demasiado, sufrí bullying tanto en el colegio como en el instituto y nunca entendí el porqué de ese acoso. Y me costó mucho comprender esto porque en ese contexto del que os hablo me ocultó durante 16 años algo que cuando me le explicaron no lo pude entender. Y después de 10 años (sí, diez años más tarde) pude entender porque había sufrido bullying en el colegio y en el instituto: por una simple característica que tengo.

Y desde entonces no he dejado de preguntarme una y otra vez, ¿quién puñetas soy? Ayer me puse a escribir esta entrada por la tarde y me vinieron a la cabeza mil recuerdos de mi infancia y como en ese contexto no tuve la ayuda necesaria tuve que acudir fuera de ese contexto para recibir algo de ayuda, comprensión y conocimiento. Pues siempre me hicieron ver que era yo quien tenía el problema. Que era la que tenía que cambiar sí o sí, si quería salir adelante. Pero, ¿cómo cambia una persona a la que siempre están cuestionando cualquier cosa que hace y no tiene ninguna herramienta para poder ser consciente de su realidad dentro de ese contexto? ¿Cómo le das respuesta a una pregunta que no deja de repetirse año tras año? ¿Cómo le encuentras el significado correcto a los actos y sus posibles consecuencias?

Nunca he sabido encontrarme y el contexto no solo no ayudó, el contexto en el que conviví durante años tuve muchísimos momentos a solas en los que sentía que no me querían. Me sentía sola (esta es la razón por la que escribí la entrada anterior). He vivido en soledad porque me sentía incomprendida y un bicho raro en ese lugar. Y hace dos años dos personas de ese contexto me dijeron claramente que no me querían, que era un parásito, que no hacia nada bien, que yo no tengo nada que ver con ellos y que soy una mala persona. Dejé de hacer fotografías. Dejé de escribir. Dejé de pintar. Dejé de diseñar. Dejé a un lado todas mis ilusiones. Y dejé de tener un blog propio donde sentirme como en casa y estuve vagando entre uno y otro. Perdí el control de todo, porque había dejado que otras personas controlaran mi vida como habían hecho años atrás. Comenzaron a decidir que trabajo debía de hacer, que cosas tenía que hacer, de qué manera tenía que limpiar, de que forma me tenía que comportar, cómo me tenía que vestir, se metieron con la alimentación que elegí y no han cesado de decirme lo gorda que he sido y me he puesto en algunos momentos. De ahí que tenga unos pocos complejos con algunas partes de mi cuerpo.

Varias personas me hicieron ver que ese contexto, ese ambiente en el que convivía, no sólo es tóxico si no que se mueve por puro interés y falsedad. Y hoy, viéndolo un poco desde fuera (o eso estoy intentando hacer) veo que es toxicidad y con una pureza que hasta me da miedo admitirlo. No he sido consciente de ello hasta ahora.

Pero a pesar de ese temor a reconocerlo, hoy lo escribo. No sé si soy tóxica por haber estado demasiados años rodeada de algunas personas que son muy tóxicas. Yo lo único que quiero es poder alejarme de ese contexto. Quiero volcarme en mis proyectos – tanto personales como profesionales-, quiero recuperar todas las ilusiones que perdí. Quiero poder disfrutar de un trabajo estable y quiero rodearme de personas que me quieran por lo que soy y no me intenten cambiar más. Porque al fin y al cabo si cambio tiene que ser por mí misma y no por lo que diga cualquier persona ajena a mi realidad.