Después de no haber actualizado esta semana ni un sólo día hoy me he decidido a escribir unas cuantas palabras, más que nada para dar señales de vida. Por el título de la entrada de hoy habrá quién piense que voy a hablar de vicios pero no, no van por ahí los tiros. En realidad van por otro sitio.

El tema principal de hoy es que por aquello de que la semana que viene ya empieza la Navidad, las comidas familiares, los encuentros y las reuniones con las personas que nos rodean he decidido tomarme un pequeño respiro y actualizar menos el blog porque no me da tiempo para todo en estos días y prefiero decirlo porque así evito que penséis que es que ya no quiero seguir escribiendo más.

Esto quiere decir que en los días que quedan de diciembre actualizaré una o dos veces por semana, dependiendo de como me vea de desahogada, y así escribiré algunas cosas que tengo pendientes y que me gustaría poder compartir antes de que se acabe el año. Antes de seguir, sé que en la entrada anterior os comenté que iba a planificarme y a organizarme el tema de la sección musical que quiero llevar en el blog, pero entre que he visto que nadie ha votado la encuesta que hice en la última entrada musical y que sigo dándole vueltas para ver como llevarla pues ando un poco perdida con respecto a la música que subir. Así que si me vendría bastante bien una pequeña ayuda si votáis en la encuesta que tenéis aquí para ir estudiando, organizando y programando el contenido musical.

Dejando la música a un lado, en esta semana apenas he subido nada porque no me veía con cuerpo de subir algunas reflexiones que llevo escribiendo días atrás. Sí, habéis leído bien. Estoy escribiéndolas pero a mano. He vuelto a retomar el hábito de escribir un diario personal día tras día y llevo desde el domingo pasado escribiendo en una Moleskine antigua que restauré hace no mucho (la pobre estaba abandonada y rota en una caja y me dio tanta pena que la arreglé y la enderecé para poder usarla).

Os cuento esto, porque llevaba ya varios años sin escribir en un diario y eso me está ayudando a ver las cosas con más objetividad y claridad, además de que me he dado cuenta por los diarios antiguos que guardo que hay cosas que no quiero que me vuelvan a pasar y que no quiero volver a pensar más. He estado sin escribir ni un solo renglón en donde expresar las cosas que me vienen a la cabeza desde el 2013. Eso significa que he estado cuatro años callando en silencio, explotando por donde no debía y diciendo cosas demasiado personales por las redes sociales, cosa que no había hecho jamás. Y me arrepiento enormemente por haber hecho eso.

No es que me retraiga en mi misma. Ni tampoco es que vaya a dejar de compartir ciertos pensamientos por algunas redes sociales. Simplemente entre el blog y el diario personal voy a empezar a barajar qué cosas contar y qué no, porque hay cosas que son demasiado ‘íntimas’ que no quiero que estén expuestas en ningún sitio. Ya he tenido varias experiencias este año (y muy desagradables) de personas con cero madurez emocional que han usado situaciones personales mías y algunos datos que -por desgracia- he dado por una red social en concreto. Y oye, el fallo ha sido mío. Ha sido mi error el ir diciendo cosas y de ser tan ingenua de que nadie me leía y me hacía ni puñetero caso. Pero bueno, ya da igual. Lo hecho, hecho está.

Por esa razón estoy absteniéndome de escribir ciertas cosas y enmendando varios errores que he cometido durante este año. Por eso he vuelto a retomar el escribir en una libreta o en una agenda un diario personal. Para así evitar ir diciendo ciertas cosas por las redes sociales y así no me salga caro. Porque para rematar durante este año, después de mucho tiempo, me he decepcionado con varias personas por varias cuestiones (tenía unas expectativas en esas personas por ‘conocerlas‘ desde hace bastantes años y pensaba que eran de otra manera, pero en fin soy así de gilipollas idiota). Pero bueno como ya he dicho, lo hecho, hecho está y cada cual tendrá su conciencia tranquila o intranquila dependiendo de lo que haya hecho o dicho.

La mía está muy tranquila (pues yo no he hecho nada malo, así que…) y ahora estoy respirando mucho mejor, tengo la ansiedad más controlada y MI CONCIENCIA está en paz. Y de momento es eso lo que más me interesa y me preocupa. Encontrar mi propio bienestar y tener un poco de equilibrio en mi vida.

Y para terminar, para compensar que ayer no actualicé el blog con música, traigo una recopilación que merece la pena echarle un vistazo, el Greatest hits de Tracy Chapman.

Podéis pinchar en el enlace que os he puesto antes o en la imagen que os dejo de la portada para poder escuchar el disco. Esta mujer tiene una voz preciosa y muy personal y yo no sé vosotros pero a mí me encanta su voz y su manera de jugar con ella. Para que podáis haceros una idea de como suena os voy a dejar tres canciones que forman parte del disco para que así os podáis hacer una idea de la maravilla de disco. Espero que os guste esta recomendación musical.

2-. Baby can I hold you
5-. Open arms
7-. Fast car