Hoy a las cinco de la tarde y con un té (bien caliente) hirviendo a mi izquierda me he puesto a escribir la entrada que supuestamente iba a publicar el jueves y no hoy. Al final publico hoy porque en esta semana voy a subir dos reflexiones más la música que subiré el sábado. En la reflexión que escribo hoy quiero contar algo que he hecho además de hacer una pequeña mención a algo con lo que me puse el domingo y una cosa más al final.

El caso es que hoy me dio por coger todos los textos que tenía publicados en el blog que tenía en Blogger, es este blog que os enlazo aquí. En él he recopilado textos personales, fragmentos y cuentos que he escrito desde el año 2009. Bueno pues si habéis hecho click en ese enlace habréis visto que no se puede entrar al blog y salta un aviso. Eso quiere decir que lo he privatizado en una cuenta de correo que no voy a usar y va a pasar a un cajón que voy a olvidar abrir más. La razón por la cual he hecho esto es que desde que empecé a escribir en este blog me siento más cómoda, más tranquila y la plataforma de WordPress me gusta muchísimo más que la de Blogger. Y también porque en este rincón me he encontrado con una pequeña comunidad que valoran el esfuerzo y la dedicación que pongo día tras día a cada entrada que subo por aquí y le dan cariño al blog. Y yo me siento no solo súper agradecida por eso es que gracias a todos los que me leéis, les dais ‘me gusta‘ a las entradas y compartís el contenido que voy publicando tengo cada vez más y más ganas de volcarme y escribir en este blog hasta que me salgan pompas en los dedos.

Pensaréis que soy un poco ñoña, además de una exagerada, pero desde hace bastante tiempo que no sentía esa necesidad de sentarme unas dos o tres horas con el blog los martes, jueves y sábados para escribir, para retocar entradas y para compartir música, recetas y relatos con todos vosotros. Durante dos preciosos años tuve un serio problema y es que no sentía apego ninguno por los blogs que tenía. Sentía tal apatía que odiaba sentarme a escribir y cuando intentaba hacer algo con las letras, me enfadaba conmigo misma. Pero desde mayo, después de tropecientos intentos con este blog que ha pasado por varios nombres y haya acabado con el que tiene ahora, siento como que vuelven a emerger las palabras y las ganas de estar aquí y no dejarlo nunca.

Volviendo a lo que decía antes, he recopilado en un blog que actualizaré una o dos veces al mes todos los textos y relatos que tenía en la otra plataforma. He migrado el blog de Blogger a WordPress y están todas las palabras que he escrito durante ocho años. Pero, he hecho una cosa y es que los textos más ‘oscuros‘ o más ‘intensitos‘ los he pasado a otro blog y ese blog también se actualizará una o dos veces al mes. Los blogs de los que os hablo son estos: Milochocientos y Eme. En ambos voy a ir actualizando poco a poco ya que todos mis esfuerzos y todas mis ganas se quedan en este, ya que esos dos son blogs con muchísimo texto y no tienen ni una sola imagen que acompañe cada entrada. Y como soy bastante aficionada a la fotografía pues en este quiero mezclar mis palabras y mis fotografías en cada entrada que suba y concentrarme en este.

Ahora, dejando eso a un lado os comento un par de cosas más. Una es por otra recomendación literaria que os quiero hacer. Os hablo de Mankell (lo sé, soy una pesada con él pero es que su literatura se está ganando poquito a poco mi corazón). El domingo me puse con una serie de libros de literatura juvenil que escribió. Pensaréis que estoy como una cabra por ponerme a leer literatura juvenil pero por alguna extraña razón creo que es literatura juvenil para adultos por como están escritos. Son cuatro libros dedicados al personaje de Joel y ayer me terminé el primero. Nada más terminarlo me puse con el segundo porque necesitaba de alguna manera meterme más chute de Mankell y de Joel.

Bueno pues os voy a enseñar esta serie que pertenece a la Editorial Siruela para que podáis ver como son los libros de los que os hablo:

Esta colección dedicada a Joel, como ya os he dicho antes, es literatura juvenil. Me dio por leerla porque quería saber como enfoca Mankell este tipo de literatura y tengo que reconocer que me gusta muchísimo. Me gusta tanto el personaje de Joel que ha despertado la niña que estaba bien escondida en alguna parte y ahora está con mil ideas en su cabeza.

Y a ver, yo creo que se puede llegar a mirar desde una perspectiva distinta si pensamos que puede ser literatura juvenil para adultos, ya no solo por lo que os he dicho de como están escritos, es que yo he sentido un viaje introspectivo con la lectura del primer libro y me ha dejado dándole vueltas a la cabeza con algunas partes. Que soy rara de narices, lo sé. Pero es la sensación que me ha dejado esta lectura.

Así que si podéis, os apetece o tenéis curiosidad por leer estos libros o los queréis regalar en este mes yo os lo recomiendo, aunque eso ya depende de vuestros gustos claro. Pero si habéis leído algo de Henning Mankell y os gustó, probad a leer estos libros y ya me contaréis en los comentarios qué os parecieron.

Y ya para acabar, voy a traer una novedad. No sé si alguno se ha pasado por una de mis cuentas de Instagram. La que tenéis enlazada en la barra lateral (la fotografía que va variando de tanto en tanto) y en el menú del pie de página es la de las fotografías. Pero esta cuenta de la que os hablo es de otra cosa. Hasta hace no mucho yo he practicado caligrafía por mi cuenta y la verdad es que al principio me costó un poco porque había perdido la soltura en la mano por llevar años sin dibujar.

Aquí os hago una pequeña confesión, yo soy artista plásticaceramista y restauradora cerámica. Lo que es la cerámica artística no me gusta nada de nada, pero restaurar cerámica (alicatados nazaríes, platos cerámicos calados y otros objetos cerámicos) me encanta. Es lo que más he disfrutado. Y eso lo quiero combinar junto con la caligrafía (la cual he empezado a estudiar y practicar en un curso que empecé a hacer hace un par de días y ha sido gracias a mi hermano). Bueno pues ambas cosas las quiero llevar a una Bullet Journal. Para los que desconozcáis lo que es una Bullet Journal, es una agenda personalizada y hecha a gusto de cada uno. Más adelante os traeré una entrada sobre esto y os enseñaré para qué la uso yo.

Pero para ir resumiendo un poco y para que me podáis entender un poco, la Bullet Journal de este mes y la del 2018 estará dedicada sólo y exclusivamente para agendar mi día a día con diseños geométricos de mosaicos y con la caligrafía que poco a poco voy haciendo. Y esto lo hago porque no quiero perder la habilidad en las manos de crear, dibujar y trazar. Porque a fin de cuentas desde hace ya trece años que me dedico al arte plástico y me odiaría un poco a mi misma si lo olvido y lo dejo a un lado.